Cómo preparar a su hijo para tomar decisiones sobre pedir dinero prestado

Tomar préstamos o pedir tarjetas de crédito puede ser una experiencia de aprendizaje importante para sus hijos, pero también es importante enseñarles a evitar decisiones de compras costosas e impulsivas. Estas son algunas preguntas clave que los adolescentes pueden hacerse a sí mismos antes de pedir dinero prestado.

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Cómo preparar a su hijo para tomar decisiones sobre préstamos

La mayoría de los adolescentes saben que una deuda se produce cuando el prestatario le debe a un prestamista. Pero pueden no entender que un préstamo no es dinero gratis, sino que, en realidad, cuesta dinero.

Y saber cuándo podría ser una buena idea pedir dinero prestado, y cuándo no, puede ser un poco complicado. Cuando su hijo considera pedir dinero prestado para comprar un artículo, puede hacerse algunas preguntas: ¿Lo que va a comprar es realmente necesario? ¿Tiene lugar en su presupuesto para cubrir los pagos mensuales? ¿Podría ahorrar dinero durante algunos meses para pagarlo en lugar de pedir un préstamo? Después de sumar el monto adicional de dinero que pagará en intereses con el tiempo, ¿la compra aún valdrá la pena? Con estas preguntas en mente, puede analizar algunas decisiones sobre préstamos con su hijo.

[Gráfico en pantalla que muestra los aspectos a considerar antes de pedir dinero prestado:
¿Es necesario?
¿Los pagos mensuales se ajustan al presupuesto?
¿Ahorrar en lugar de pedir prestado?
¿Vale la pena pagar el interés adicional?]

Por ejemplo, solicitar un préstamo estudiantil para pagar la universidad puede ser un buen motivo para pedir dinero prestado si se gradúa, si la educación le permite conseguir un trabajo con un buen salario, y si sus pagos del préstamo son manejables.

[Gráfico en pantalla que describe que solicitar un préstamo estudiantil es un buen motivo si quien lo solicita se gradúa, si obtendrá un salario más alto y si los pagos del préstamo son manejables.]

Por otro lado, si la cantidad solicitada en préstamos es abrumadora o si el estudiante nunca se gradúa, pagar estos préstamos puede convertirse en una gran carga.

[Gráfico en pantalla que muestra los riesgos de solicitar un préstamo: pedir prestado demasiado y los términos podrían convertirse en una carga]

Otro ejemplo puede ser solicitar una gran cantidad para irse de vacaciones o de compras.

Quizá estos ejemplos no sean los mejores motivos para solicitar un préstamo, ya que no son cosas realmente necesarias. Estas son las cosas que quizás su hijo adolescente desea, pero no necesita. Los pagos no solo pueden afectar al futuro presupuesto de su hijo, sino que, con el interés agregado, esas compras terminarán costándole mucho más que si hubiera ahorrado para ellas con antelación.

[Gráfico en pantalla que describe que solicitar un préstamos para “deseos” puede afectar el presupuesto a futuro y en ocasiones el préstamo puede costar más que la compra original]

Otro ejemplo a analizar son los préstamos del día de pago. Básicamente, existen préstamos en efectivo a corto plazo que se espera que un prestatario pague con su próximo cheque de pago. Estos préstamos suelen tener tasas de interés y cargos muy altos y el resultado de solicitar uno de estos préstamos es que el prestatario termina llevando mucho menos de su pago de cheque a casa.

[Gráfico en pantalla que describe los aspectos de los préstamos de día de pago: préstamo a corto plazo, tasa de interés y cargos muy altos, llevar a casa menos dinero, puede atrapar al prestatario en un ciclo de deuda]

Y, lamentablemente, muchos de los prestatarios de estos préstamos terminan en un ciclo de deudas que hace que soliciten un préstamo tras otro. Una mejor idea sería ahorrar algo de dinero para casos de emergencia, para que su hijo nunca tenga que recurrir a un préstamo del día de pago para cubrir gastos inesperados.

En los próximos años, su hijo puede encontrarse con ofertas de distintos tipos de préstamos, como tarjetas de crédito, préstamos estudiantiles o para automóviles.

Al enseñarles a nuestros hijos a hacerse algunas preguntas sobre si es necesario el préstamo, si tienen lugar en el presupuesto para cubrir pagos futuros, si podrían ahorrar en lugar de solicitar un préstamo, y si pedir un préstamo para una compra vale la pena después de pagar los intereses y cargos adicionales, usted puede ayudarles a evitar pedir dinero prestado impulsivamente.

Y, por último, si sus hijos son buenos administrando deudas, estarán en una mejor posición cuando haya más cosas en juego.

[Gráfico legal en pantalla:
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Cómo preparar a su hijo para tomar decisiones sobre préstamos

La mayoría de los adolescentes saben que una deuda se produce cuando el prestatario le debe a un prestamista. Pero pueden no entender que un préstamo no es dinero gratis, sino que, en realidad, cuesta dinero.

Y saber cuándo podría ser una buena idea pedir dinero prestado, y cuándo no, puede ser un poco complicado. Cuando su hijo considera pedir dinero prestado para comprar un artículo, puede hacerse algunas preguntas: ¿Lo que va a comprar es realmente necesario? ¿Tiene lugar en su presupuesto para cubrir los pagos mensuales? ¿Podría ahorrar dinero durante algunos meses para pagarlo en lugar de pedir un préstamo? Después de sumar el monto adicional de dinero que pagará en intereses con el tiempo, ¿la compra aún valdrá la pena? Con estas preguntas en mente, puede analizar algunas decisiones sobre préstamos con su hijo.

[Gráfico en pantalla que muestra los aspectos a considerar antes de pedir dinero prestado:
¿Es necesario?
¿Los pagos mensuales se ajustan al presupuesto?
¿Ahorrar en lugar de pedir prestado?
¿Vale la pena pagar el interés adicional?]

Por ejemplo, solicitar un préstamo estudiantil para pagar la universidad puede ser un buen motivo para pedir dinero prestado si se gradúa, si la educación le permite conseguir un trabajo con un buen salario, y si sus pagos del préstamo son manejables.

[Gráfico en pantalla que describe que solicitar un préstamo estudiantil es un buen motivo si quien lo solicita se gradúa, si obtendrá un salario más alto y si los pagos del préstamo son manejables.]

Por otro lado, si la cantidad solicitada en préstamos es abrumadora o si el estudiante nunca se gradúa, pagar estos préstamos puede convertirse en una gran carga.

[Gráfico en pantalla que muestra los riesgos de solicitar un préstamo: pedir prestado demasiado y los términos podrían convertirse en una carga]

Otro ejemplo puede ser solicitar una gran cantidad para irse de vacaciones o de compras.

Quizá estos ejemplos no sean los mejores motivos para solicitar un préstamo, ya que no son cosas realmente necesarias. Estas son las cosas que quizás su hijo adolescente desea, pero no necesita. Los pagos no solo pueden afectar al futuro presupuesto de su hijo, sino que, con el interés agregado, esas compras terminarán costándole mucho más que si hubiera ahorrado para ellas con antelación.

[Gráfico en pantalla que describe que solicitar un préstamos para “deseos” puede afectar el presupuesto a futuro y en ocasiones el préstamo puede costar más que la compra original]

Otro ejemplo a analizar son los préstamos del día de pago. Básicamente, existen préstamos en efectivo a corto plazo que se espera que un prestatario pague con su próximo cheque de pago. Estos préstamos suelen tener tasas de interés y cargos muy altos y el resultado de solicitar uno de estos préstamos es que el prestatario termina llevando mucho menos de su pago de cheque a casa.

[Gráfico en pantalla que describe los aspectos de los préstamos de día de pago: préstamo a corto plazo, tasa de interés y cargos muy altos, llevar a casa menos dinero, puede atrapar al prestatario en un ciclo de deuda]

Y, lamentablemente, muchos de los prestatarios de estos préstamos terminan en un ciclo de deudas que hace que soliciten un préstamo tras otro. Una mejor idea sería ahorrar algo de dinero para casos de emergencia, para que su hijo nunca tenga que recurrir a un préstamo del día de pago para cubrir gastos inesperados.

En los próximos años, su hijo puede encontrarse con ofertas de distintos tipos de préstamos, como tarjetas de crédito, préstamos estudiantiles o para automóviles.

Al enseñarles a nuestros hijos a hacerse algunas preguntas sobre si es necesario el préstamo, si tienen lugar en el presupuesto para cubrir pagos futuros, si podrían ahorrar en lugar de solicitar un préstamo, y si pedir un préstamo para una compra vale la pena después de pagar los intereses y cargos adicionales, usted puede ayudarles a evitar pedir dinero prestado impulsivamente.

Y, por último, si sus hijos son buenos administrando deudas, estarán en una mejor posición cuando haya más cosas en juego.

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