Cómo definir la bancarrota personal

Hay que considerar muchas cosas antes de declararse en bancarrota personal. Conozca el proceso, la diferencia entre el capítulo 7 y el capítulo 13 del Código legal de Estados Unidos, y por qué es importante usar la bancarrota como último recurso.

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VOZ FEMENINA: Desde que las personas se prestan dinero mutuamente, ha existido un problema fundamental. ¿Qué sucede cuando alguien no puede pagar sus deudas? Y, por el momento no pensemos en qué es lo que sucede en nuestra sociedad moderna. Veamos qué es lo que pasaba en la antigüedad. Y, hay algunas palabras que vamos a usar frecuentemente en el contexto de el préstamo monetario. En un lado de la transacción, tenemos al deudor. La persona que tomó prestado el dinero. Toma prestado el dinero. Y, ya que toma prestado el dinero, ahora esta persona debe dinero. Del otro lado de la transacción tenemos al acreedor. Acreedor. La entidad o persona que proporciona el dinero al deudor, o que se lo presta. El acreedor dar el dinero o presta el dinero. Es el dueño del dinero, básicamente. Así que ya tenemos nuestros términos principales. Pero, regresemos a nuestro tema principal. ¿Qué sucede cuando el deudor no puede pagarle al acreedor el dinero prestado? Si vemos la historia humana, veremos que se han tenido diferentes soluciones a este problema. Si vemos en la antigua Grecia, antigua Grecia, tenían una solución muy sencilla. Si el deudor no podía pagar su deuda al acreedor, se volvía un esclavo de deuda. Esclavo o más que esclavo de deuda, esclavo por deuda. Así que si el acreedor necesitaba que le arreglaran su jardín, o que le limpiaran su casa de manera regular, el deudor y probablemente también la familia del deudor, tenían que hacer lo que le dijera el acreedor. Hasta que pagaran su deuda mediante el trabajo. Y, así es como en la antigua Grecia se trataba este problema. Y bueno, puede parecernos sorprendente a nosotros actualmente, pero, esa era la solución que se daba en ese entonces. Si tomabas prestado dinero y no lo podías pagar, esto es lo que tenías que hacer. Si nos adelantamos un poquito en la historia a épocas medievales, lo que ocurría – y de hecho, es algo que le pasó al papá de Charles Dickens, que se vio atrapado en este tipo de circunstancia. A mediados del siglo XIX, en Estados Unidos y en Europa, lo que ocurría es que existía la prisión de los deudores. Prisión de deudores. Y esto, a mí me parece que es todavía peor que el ser esclavo por deuda. Ya que en la prisión de deudores le metían a la cárcel, o encarcelaban al deudor. Encarcelan al deudor. Por eso se llama prisión de deudores. Y, el deudor no podía salir libre, a menos que su familia pagara toda la deuda. Entonces, el deudor era encarcelado hasta que la familia o amigos, o amigos – si es que tenía buenos amigos – pagaban la deuda. Pagaran la deuda. Y, démonos cuenta por qué esto es especialmente horroroso. Ya que al menos aquí uno tenía la oportunidad de pagar la deuda trabajando. En cambio aquí, si por ejemplo, yo tengo una deuda y mi hijo de 10 meses es la única familia que tengo, pues, no va a poder pagar mi deuda. Así que yo me voy a quedar en prisión. O, quizá no le caigo bien a mi familia, o a lo mejor no tengo familia. Y, es terrible que si por ejemplo le debo a alguien el equivalente a $1,000 pesos, y no lo puedo pagar, me quede toda la vida en prisión, porque no tengo nadie que me ayude a pagarlo. Así que como se pueden imaginar, esta prisión de deudores era bastante terrible. Y de hecho, el padre de Charles Dickens, estuvo en esta prisión de deudores. Y, esto les puede indicar el por qué él escribía este tipo de libros. Pero bueno, este es el pasado. Ahora estamos en una sociedad civilizada, y pareciera que tenemos mejores maneras de tratar de solucionar estas situaciones. Y, este es el tema de este video. Ahora, lo que tenemos, es un término llamado bancarrota. Y, las primeras versiones de la bancarrota, no eran muy diferentes de la prisión de deudores. Siempre buscaban proteger al acreedor, en lugar de proteger al deudor. Pero, ahora tenemos leyes de bancarrota, que nos ayudan a evitar estas soluciones locas. Así que, hablemos un poco más sobre la bancarrota. Bancarrota. Y, nos vamos a enfocar en la bancarrota, como está legislada en Estados Unidos. Enfocada en Estados Unidos. Y, nos vamos a enfocar en la bancarrota personal. Aunque mucho de lo que voy a hablar en varios niveles, se parece a lo que sucede cuando las empresas tienen que ponerse en bancarrota. Digamos que estoy saturada de deudas. Le debo a las tarjetas de crédito miles de dólares, tengo una hipoteca en mi casa, tengo un préstamo para pagar mi auto. Y, ¿qué puedo hacer para solucionar esto? Hay un par de opciones que proporcionan en Estados Unidos. Una es el Capítulo 7 y podría parecer muy complicado, ya que hay diferentes capítulos en el Código de la Bancarrota. Así que aquí tenemos el capítulo 7, y se llama bancarrota directa. Y bueno, aunque no es un procedimiento sencillo, lo que sucede básicamente, es que uno va a declararse en bancarrota, ya que no se pueden pagar las deudas. Y, lo que van a hacer estas personas, es tomar todos mis bienes, y los van a dividir entre mis acreedores. Y, una vez que termine todo este procedimiento, yo no tendré deuda alguna. Claro que tampoco tendré ningún bien, ¿verdad? Quizás a lo mejor me dejen algo básico para vivir, a lo mejor un traje para poder ir a pedir empleo, o mis sartenes, o una televisión, si acaso. Pero, por ejemplo, si yo tuviera una cuenta bancaria, aunque probablemente no lo tengo, ya que estoy toda endeudada. Pero, si yo tuviera una cuenta bancaria, al declararme en bancarrota directa, todo lo que tenga en esa cuenta bancaria, va a salir, y va a ser usado para pagar mi deuda a los acreedores. Así que después de que me quitan todos mis bienes, al final del día, no tendré yo deudas con nadie. Así que es una manera de romper el círculo vicioso de la deuda. Y, muchos se preguntarán, bueno, pues, ¿por qué no hacer esto siempre, para salir de deudas? Bueno, hay ciertas reglas que se tienen que aplicar para poder acceder a ese tipo de bancarrota. Y, otra cosa que sucede, es que esto permanece en su historial crediticio, durante 10 años. En historial crediticio. Así que uno tiene que pensar con cuidado, si es que se va a ir por esta opción. Ya que si yo tengo oportunidad de pagar mi deuda durante los próximos 10 años, pues, es mejor no declararme en bancarrota, esforzarme por pagar esta deuda antes de estos 10 años, y evitarme tener esta cosa espantosa en mi historial crediticio. Pero, si esta es una situación que verdaderamente yo ya no puedo manejar, pues, esta sería una muy buena opción. Hay que recordar que esto no puede aplicarse a cualquier circunstancia. Si yo por ejemplo tengo una deuda estudiantil de $30,000 dólares, y que sé que no voy a poder pagar en 10 años, pues, voy a declararme en bancarrota. Pero, los préstamos estudiantiles, no son susceptibles para que uno se declare en bancarrota. Y, hay bastantes tipos de deudas o de préstamos que no son aplicables para este Capítulo 7, en el que uno no puede declararse en bancarrota. Algunos son, como ya había mencionado, los préstamos estudiantiles, impuestos, manutención de los hijos, entre otros. Así que antes de decidirse por alguno de los capítulos que voy a mencionar aquí, siempre procuren consultar con un experto en leyes. Esto simplemente es una revisión general de estos conceptos. Así que resumiendo, la bancarrota directa del Capítulo 7, es cuando yo no tengo la manera de pagar mi deuda, me quitan todos mis bienes para pagar las deudas, y tengo un nuevo comienzo. Y, el siguiente capítulo, es uno que ustedes escucharán más seguido, con respecto a la bancarrota personal. Y, este es el Capítulo 13. Capítulo 13. Y, esto se refiere a la reorganización. Reorganización. La idea aquí es que yo tengo un empleo, tengo un salario, pero, tengo demasiadas deudas. Y, esto es quizá no por irresponsabilidad mía, a lo mejor tuve una situación médica, una operación, o una enfermedad severa que me dejó endeudada. O, gastos inesperados que me dejaron sin nada. Así que aquí la situación es decir: “Bueno, señores acreedores, yo de verdad quiero pagarles la deuda, pero, no tengo con qué hacerlo. Al menos en este momento, me es imposible hacerlo. Si me obligan a hacerlo, voy a terminar en el Capítulo 7, declarando bancarrota directa. Así que tanto por mi bien y el de ustedes, tanto para mí como deudor, como para ustedes como acreedores, ¿por qué no hacemos un plan realista en el que yo pueda pagarles, dentro de los próximos 3 o 5 años? Por ejemplo, que ustedes como acreedores me digan que en lugar de deberles $50,000 dólares, les deba $40,000. O, que la tasa de interés de mi tarjeta de crédito, en lugar de ser el 20% anual, pues, que sea el 10%. Así que aquí hay un poco de negociación. Y, encontrar así un plan de pagos, en el que yo les pagaré mi deuda dentro de 3 o 5 años. Y nuevamente, ustedes me pueden decir: “Oye, pues, esto está muy bien. Me pueden reducir mi deuda, o reducir la tasa de interés, ir con mis acreedores, aparentar ser un individuo responsable, y apelar ante ellos, para que me reduzcan la deuda. Y, esto me convendrá mucho más que si no lo hago”. Pero, nuevamente, aquí hay una penalización por hacer esto, y también aparece en el historial crediticio. Así que, por ejemplo, si yo acuerdo que les voy a pagar esta deuda a mis proveedores en 3 años, el estatus de bancarrota, va a aparecer en mi historial crediticio, durante los siguientes 7 años. En historial crediticio. Así que, desde el momento en el que ustedes se declaran ese tipo de bancarrota, hasta que pasa todos estos años, en donde aparece el estatus en el historial crediticio, van a haber pasado 10 años, justo como en el capítulo 7. Así que en cualquiera de estas dos situaciones, esto no es algo para hacer a la ligera. No son una salida fácil al problema de mi deuda. Son cosas bastante serias, que me van a impactar durante varios años mi historial crediticio. Sin embargo, son cosas útiles de saber, en el caso que esperemos que no se dé, pero, que tengamos que llegar a estos extremos, de que tenemos muchas deudas, no podemos pagar. Es bueno saber que al menos existen un par de salidas a este problema. Ya que a pesar de todo quizás dentro de unos 7 o 10 años, dependiendo de la solución que escojamos, voy a poder comenzar de nuevo sin problemas. Y, para que se den una idea de qué tan frecuentemente se usan estas soluciones, yo busqué en Internet la cantidad de personas que cae en estos capítulos en Estados Unidos. Sobre todo porque se encuentran en un período de recesión. Así que las declaraciones de bancarrota son muy frecuentes. Entonces, por ejemplo, aquí está el Capítulo 7, Capítulo 7, y aquí va a estar el Capítulo 13. Capítulo 13. Y, hay varios capítulos intermedios. Existe un Capítulo 12, que es básicamente el capítulo 13, pero, para granjeros y pescadores, que se les proporciona un poco más de beneficios de lo que tienen las demás personas. Ya que se interesa promover a las personas que producen la comida. Y, también está el Capítulo 11, que básicamente es reorganización, pero, de negocios. O que pueden aplicar a ciertos individuos, que tienen bastante influencia, y que sus bienes están más relacionados, o parecen más como los de un negocio. Así que en ese caso, el Capítulo 11 es más apropiado que el Capítulo 13. Esos son los otros dos capítulos que hay. Pero, desde el punto de la bancarrota personal, el Capítulo 7 y el Capítulo 13 son los que aplican. Así que veamos los números de declaraciones de bancarrota en cada uno de estos capítulos, que se han dado en Estados Unidos, y que han estado aumentando desde entonces, desde el 2007, 2008, y 2009. Pues, para que vean que si ustedes caen en alguna de estas situaciones, pues, vean que no están solos. Del Capítulo 7, en al año 2007 en Estados Unidos, se dieron 413,000 casos de declaración de bancarrota directa. En el 2008, hubieron 560,000 casos. Más del 25% con respecto al año anterior. Y, en el año 2009, 819,000 casos se registraron. Básicamente el doble de lo que había en el 2007. En el caso del Capítulo 13, en el 2007 hubieron 277,000 casos registrados. Aproximadamente por 4 registros del Capítulo 7, había 3 registros del Capítulo 13. En el año 2008, hubieron 334,000 casos. Y, en el 2009 hubieron 370,000 casos. Y, como pueden ver, aunque ambos están aumentando, el que está aumentando más, es el Capítulo 7, ya que ustedes se pueden imaginar en las situaciones en las que las personas no tienen trabajo, el Capítulo no puede aplicar. No les queda más que entrar en el Capítulo 7. Espero que hayan encontrado esta información útil, y conozcan un poco más sobre la bancarrota.

VOZ FEMENINA: Desde que las personas se prestan dinero mutuamente, ha existido un problema fundamental. ¿Qué sucede cuando alguien no puede pagar sus deudas? Y, por el momento no pensemos en qué es lo que sucede en nuestra sociedad moderna. Veamos qué es lo que pasaba en la antigüedad. Y, hay algunas palabras que vamos a usar frecuentemente en el contexto de el préstamo monetario. En un lado de la transacción, tenemos al deudor. La persona que tomó prestado el dinero. Toma prestado el dinero. Y, ya que toma prestado el dinero, ahora esta persona debe dinero. Del otro lado de la transacción tenemos al acreedor. Acreedor. La entidad o persona que proporciona el dinero al deudor, o que se lo presta. El acreedor dar el dinero o presta el dinero. Es el dueño del dinero, básicamente. Así que ya tenemos nuestros términos principales. Pero, regresemos a nuestro tema principal. ¿Qué sucede cuando el deudor no puede pagarle al acreedor el dinero prestado? Si vemos la historia humana, veremos que se han tenido diferentes soluciones a este problema. Si vemos en la antigua Grecia, antigua Grecia, tenían una solución muy sencilla. Si el deudor no podía pagar su deuda al acreedor, se volvía un esclavo de deuda. Esclavo o más que esclavo de deuda, esclavo por deuda. Así que si el acreedor necesitaba que le arreglaran su jardín, o que le limpiaran su casa de manera regular, el deudor y probablemente también la familia del deudor, tenían que hacer lo que le dijera el acreedor. Hasta que pagaran su deuda mediante el trabajo. Y, así es como en la antigua Grecia se trataba este problema. Y bueno, puede parecernos sorprendente a nosotros actualmente, pero, esa era la solución que se daba en ese entonces. Si tomabas prestado dinero y no lo podías pagar, esto es lo que tenías que hacer. Si nos adelantamos un poquito en la historia a épocas medievales, lo que ocurría – y de hecho, es algo que le pasó al papá de Charles Dickens, que se vio atrapado en este tipo de circunstancia. A mediados del siglo XIX, en Estados Unidos y en Europa, lo que ocurría es que existía la prisión de los deudores. Prisión de deudores. Y esto, a mí me parece que es todavía peor que el ser esclavo por deuda. Ya que en la prisión de deudores le metían a la cárcel, o encarcelaban al deudor. Encarcelan al deudor. Por eso se llama prisión de deudores. Y, el deudor no podía salir libre, a menos que su familia pagara toda la deuda. Entonces, el deudor era encarcelado hasta que la familia o amigos, o amigos – si es que tenía buenos amigos – pagaban la deuda. Pagaran la deuda. Y, démonos cuenta por qué esto es especialmente horroroso. Ya que al menos aquí uno tenía la oportunidad de pagar la deuda trabajando. En cambio aquí, si por ejemplo, yo tengo una deuda y mi hijo de 10 meses es la única familia que tengo, pues, no va a poder pagar mi deuda. Así que yo me voy a quedar en prisión. O, quizá no le caigo bien a mi familia, o a lo mejor no tengo familia. Y, es terrible que si por ejemplo le debo a alguien el equivalente a $1,000 pesos, y no lo puedo pagar, me quede toda la vida en prisión, porque no tengo nadie que me ayude a pagarlo. Así que como se pueden imaginar, esta prisión de deudores era bastante terrible. Y de hecho, el padre de Charles Dickens, estuvo en esta prisión de deudores. Y, esto les puede indicar el por qué él escribía este tipo de libros. Pero bueno, este es el pasado. Ahora estamos en una sociedad civilizada, y pareciera que tenemos mejores maneras de tratar de solucionar estas situaciones. Y, este es el tema de este video. Ahora, lo que tenemos, es un término llamado bancarrota. Y, las primeras versiones de la bancarrota, no eran muy diferentes de la prisión de deudores. Siempre buscaban proteger al acreedor, en lugar de proteger al deudor. Pero, ahora tenemos leyes de bancarrota, que nos ayudan a evitar estas soluciones locas. Así que, hablemos un poco más sobre la bancarrota. Bancarrota. Y, nos vamos a enfocar en la bancarrota, como está legislada en Estados Unidos. Enfocada en Estados Unidos. Y, nos vamos a enfocar en la bancarrota personal. Aunque mucho de lo que voy a hablar en varios niveles, se parece a lo que sucede cuando las empresas tienen que ponerse en bancarrota. Digamos que estoy saturada de deudas. Le debo a las tarjetas de crédito miles de dólares, tengo una hipoteca en mi casa, tengo un préstamo para pagar mi auto. Y, ¿qué puedo hacer para solucionar esto? Hay un par de opciones que proporcionan en Estados Unidos. Una es el Capítulo 7 y podría parecer muy complicado, ya que hay diferentes capítulos en el Código de la Bancarrota. Así que aquí tenemos el capítulo 7, y se llama bancarrota directa. Y bueno, aunque no es un procedimiento sencillo, lo que sucede básicamente, es que uno va a declararse en bancarrota, ya que no se pueden pagar las deudas. Y, lo que van a hacer estas personas, es tomar todos mis bienes, y los van a dividir entre mis acreedores. Y, una vez que termine todo este procedimiento, yo no tendré deuda alguna. Claro que tampoco tendré ningún bien, ¿verdad? Quizás a lo mejor me dejen algo básico para vivir, a lo mejor un traje para poder ir a pedir empleo, o mis sartenes, o una televisión, si acaso. Pero, por ejemplo, si yo tuviera una cuenta bancaria, aunque probablemente no lo tengo, ya que estoy toda endeudada. Pero, si yo tuviera una cuenta bancaria, al declararme en bancarrota directa, todo lo que tenga en esa cuenta bancaria, va a salir, y va a ser usado para pagar mi deuda a los acreedores. Así que después de que me quitan todos mis bienes, al final del día, no tendré yo deudas con nadie. Así que es una manera de romper el círculo vicioso de la deuda. Y, muchos se preguntarán, bueno, pues, ¿por qué no hacer esto siempre, para salir de deudas? Bueno, hay ciertas reglas que se tienen que aplicar para poder acceder a ese tipo de bancarrota. Y, otra cosa que sucede, es que esto permanece en su historial crediticio, durante 10 años. En historial crediticio. Así que uno tiene que pensar con cuidado, si es que se va a ir por esta opción. Ya que si yo tengo oportunidad de pagar mi deuda durante los próximos 10 años, pues, es mejor no declararme en bancarrota, esforzarme por pagar esta deuda antes de estos 10 años, y evitarme tener esta cosa espantosa en mi historial crediticio. Pero, si esta es una situación que verdaderamente yo ya no puedo manejar, pues, esta sería una muy buena opción. Hay que recordar que esto no puede aplicarse a cualquier circunstancia. Si yo por ejemplo tengo una deuda estudiantil de $30,000 dólares, y que sé que no voy a poder pagar en 10 años, pues, voy a declararme en bancarrota. Pero, los préstamos estudiantiles, no son susceptibles para que uno se declare en bancarrota. Y, hay bastantes tipos de deudas o de préstamos que no son aplicables para este Capítulo 7, en el que uno no puede declararse en bancarrota. Algunos son, como ya había mencionado, los préstamos estudiantiles, impuestos, manutención de los hijos, entre otros. Así que antes de decidirse por alguno de los capítulos que voy a mencionar aquí, siempre procuren consultar con un experto en leyes. Esto simplemente es una revisión general de estos conceptos. Así que resumiendo, la bancarrota directa del Capítulo 7, es cuando yo no tengo la manera de pagar mi deuda, me quitan todos mis bienes para pagar las deudas, y tengo un nuevo comienzo. Y, el siguiente capítulo, es uno que ustedes escucharán más seguido, con respecto a la bancarrota personal. Y, este es el Capítulo 13. Capítulo 13. Y, esto se refiere a la reorganización. Reorganización. La idea aquí es que yo tengo un empleo, tengo un salario, pero, tengo demasiadas deudas. Y, esto es quizá no por irresponsabilidad mía, a lo mejor tuve una situación médica, una operación, o una enfermedad severa que me dejó endeudada. O, gastos inesperados que me dejaron sin nada. Así que aquí la situación es decir: “Bueno, señores acreedores, yo de verdad quiero pagarles la deuda, pero, no tengo con qué hacerlo. Al menos en este momento, me es imposible hacerlo. Si me obligan a hacerlo, voy a terminar en el Capítulo 7, declarando bancarrota directa. Así que tanto por mi bien y el de ustedes, tanto para mí como deudor, como para ustedes como acreedores, ¿por qué no hacemos un plan realista en el que yo pueda pagarles, dentro de los próximos 3 o 5 años? Por ejemplo, que ustedes como acreedores me digan que en lugar de deberles $50,000 dólares, les deba $40,000. O, que la tasa de interés de mi tarjeta de crédito, en lugar de ser el 20% anual, pues, que sea el 10%. Así que aquí hay un poco de negociación. Y, encontrar así un plan de pagos, en el que yo les pagaré mi deuda dentro de 3 o 5 años. Y nuevamente, ustedes me pueden decir: “Oye, pues, esto está muy bien. Me pueden reducir mi deuda, o reducir la tasa de interés, ir con mis acreedores, aparentar ser un individuo responsable, y apelar ante ellos, para que me reduzcan la deuda. Y, esto me convendrá mucho más que si no lo hago”. Pero, nuevamente, aquí hay una penalización por hacer esto, y también aparece en el historial crediticio. Así que, por ejemplo, si yo acuerdo que les voy a pagar esta deuda a mis proveedores en 3 años, el estatus de bancarrota, va a aparecer en mi historial crediticio, durante los siguientes 7 años. En historial crediticio. Así que, desde el momento en el que ustedes se declaran ese tipo de bancarrota, hasta que pasa todos estos años, en donde aparece el estatus en el historial crediticio, van a haber pasado 10 años, justo como en el capítulo 7. Así que en cualquiera de estas dos situaciones, esto no es algo para hacer a la ligera. No son una salida fácil al problema de mi deuda. Son cosas bastante serias, que me van a impactar durante varios años mi historial crediticio. Sin embargo, son cosas útiles de saber, en el caso que esperemos que no se dé, pero, que tengamos que llegar a estos extremos, de que tenemos muchas deudas, no podemos pagar. Es bueno saber que al menos existen un par de salidas a este problema. Ya que a pesar de todo quizás dentro de unos 7 o 10 años, dependiendo de la solución que escojamos, voy a poder comenzar de nuevo sin problemas. Y, para que se den una idea de qué tan frecuentemente se usan estas soluciones, yo busqué en Internet la cantidad de personas que cae en estos capítulos en Estados Unidos. Sobre todo porque se encuentran en un período de recesión. Así que las declaraciones de bancarrota son muy frecuentes. Entonces, por ejemplo, aquí está el Capítulo 7, Capítulo 7, y aquí va a estar el Capítulo 13. Capítulo 13. Y, hay varios capítulos intermedios. Existe un Capítulo 12, que es básicamente el capítulo 13, pero, para granjeros y pescadores, que se les proporciona un poco más de beneficios de lo que tienen las demás personas. Ya que se interesa promover a las personas que producen la comida. Y, también está el Capítulo 11, que básicamente es reorganización, pero, de negocios. O que pueden aplicar a ciertos individuos, que tienen bastante influencia, y que sus bienes están más relacionados, o parecen más como los de un negocio. Así que en ese caso, el Capítulo 11 es más apropiado que el Capítulo 13. Esos son los otros dos capítulos que hay. Pero, desde el punto de la bancarrota personal, el Capítulo 7 y el Capítulo 13 son los que aplican. Así que veamos los números de declaraciones de bancarrota en cada uno de estos capítulos, que se han dado en Estados Unidos, y que han estado aumentando desde entonces, desde el 2007, 2008, y 2009. Pues, para que vean que si ustedes caen en alguna de estas situaciones, pues, vean que no están solos. Del Capítulo 7, en al año 2007 en Estados Unidos, se dieron 413,000 casos de declaración de bancarrota directa. En el 2008, hubieron 560,000 casos. Más del 25% con respecto al año anterior. Y, en el año 2009, 819,000 casos se registraron. Básicamente el doble de lo que había en el 2007. En el caso del Capítulo 13, en el 2007 hubieron 277,000 casos registrados. Aproximadamente por 4 registros del Capítulo 7, había 3 registros del Capítulo 13. En el año 2008, hubieron 334,000 casos. Y, en el 2009 hubieron 370,000 casos. Y, como pueden ver, aunque ambos están aumentando, el que está aumentando más, es el Capítulo 7, ya que ustedes se pueden imaginar en las situaciones en las que las personas no tienen trabajo, el Capítulo no puede aplicar. No les queda más que entrar en el Capítulo 7. Espero que hayan encontrado esta información útil, y conozcan un poco más sobre la bancarrota.

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